En un contexto tecnológico cada vez más complejo, el Early QA se posiciona como la estrategia imprescindible para garantizar calidad y eficiencia desde las primeras fases del desarrollo de software.
El cumplimiento de las normas ISO puede ser un buen indicador para medir la calidad del software y, al mismo tiempo, una herramienta para su optimización. En este post, vamos a recordar tres normas ISO que consideramos importantes para la gestión en el ámbito de la calidad de software: ISO 9001, 9126 y 25000.
La demanda general de los usuarios de cualquier producto o servicio es que sea de alta calidad y ofrezca una experiencia de uso satisfactoria. Esta exigencia, trasladada al sector del desarrollo de software, se traduce en web, aplicaciones y herramientas digitales fiables y robustas, fáciles de usar y, muy importante, seguras. Esta debe ser la guía para los Quality Assurance Center of Excellence (QA CoE), o centros de gestión y gobierno de la calidad de software.
Las metodologías ágiles han supuesto una revolución en el proceso de creación de productos digitales. Los desarrollos de software, que requieren pruebas para asegurar su calidad, incluyen una estrategia de ‘agile testing’ para que, a través de la colaboración de todos los que intervienen en el proceso, ese aseguramiento esté presente durante todas las fases del ciclo de vida.